¿POR QUÉ AOVE CORTIJO SANTA MARÍA?

En España existen numerosas almazaras que producen un AOVE de muy alta calidad. Sin embargo, un alto porcentaje nunca llega al consumidor final. La razón, especialmente para los aceites de cosecha temprana, se basa en el bajo rendimiento de la aceituna aún no madura que aumenta los costes y no lo hace tan rentable como el AOVE normal 
Así, en la venta al por mayor, en ocasiones, se mezcla el AOVE con otros aceites de baja calidad. De este modo, se disminuyen los costes y se venden aceites sin apenas aroma y de inferior calidad a precios económicos. También, mediante medios químicos se pueden tratar los aceites para dotarles de colores, transparencias y apariencias artificiales a costes muy bajos para incrementar su rendimiento económico.
Es por ello, que Cortijo Santa María quiere hacer llegar su AOVE puro de cosecha temprana y primera prensada en frío al cliente final, mentalizado con el cuidado de su salud y dispuesto a valorar el trabajo artesanal y la pureza del producto.
olives trees for the olive oil

ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA Y LA SALUD

El Dr. Gary Beauchamp, casi por casualidad descubrió el Oleocanthal. Se trata de un polifenol específico, solo presente, y en cantidades mínimas, en Aceites de Oliva Virgen Extra. Beauchamp demostró que esta molécula tiene la increíble propiedad de matar literalmente determinadas células cancerosas.
Así, cuando el proceso de molienda es limpio, rápido y a baja temperatura, el aceite conserva los preciosos polifenoles y antioxidantes. Estos microcomponentes le dan el aroma y el sabor al AOVE, al tiempo que nos protegen frente a enfermedades como el cáncer o el Alzheimer. El cáncer, después de las enfermedades cardiovasculares, es la segunda causa principal de mortalidad global. Sin embargo, esta enfermedad parece afectar a los países mediterráneos en un grado mucho menor.
El aceite de oliva virgen extra de calidad ayuda a combatir el colesterol. Sus ácidos grasos monoinsaturados reducen el colesterol malo (LDL) y aumentan el colesterol bueno (HDL). Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de mortalidad en los países desarrollados. Además, este tipo de grasas también son muy recomendables para las personas con diabetes tipo II, al actuar como reguladores de los niveles de azúcar en la sangre.